Aunque lo vaya pareciendo conforme vayáis leyendo, la entrada de hoy ni tiene nada de ficción ni es el prólogo del apocalipsis zombi. O sí.

No, es broma, todo real, como siempre.

El principal protagonista es el virus más letal de la historia, el que seguramente más muerte ha provocado en la historia de la humanidad: El virus de la gripe, o dicho de manera más oficial, el de la influenza.

Para dar inicio a una nueva sección, voy a dar un punto de vista histórico, centrándome en la primera aparición certificada del virus en la historia.

La primera vez que se documentó la aparición fue en el 1889 en Rusia y se llevó por delante a unas 300.000 personas. Se tienen estimaciones de otras pandemias provocadas por este virus entre los siglos XVI y XIX, pero con poca certeza por el conocimiento de la época.

Sin embargo, tanto ésta como las anteriores no son más que estimaciones porque no se pudo determinar con seguridad de qué virus se trató.

La primera vez que este virus que fue caracterizado fue en 1918, en la pandemia producida por la cepa H1N1, llamada “Spanish flu” o gripe española, aunque la aparición del virus se estima que fue en Kansas, EEUU, sin que sea del todo seguro. El porcentaje de muertes sobre las personas que contraían la gripe fue siempre mayor de un 2,5%, que si bien puede parecer poco, pensad que un tercio de la población mundial contrajo la gripe ese año, unas 500 millones de personas. Os podéis hacer una idea de la fatalidad que supuso, nada menos que alrededor de 40 millones de muertos.

El virus se produjo en 3 brotes distintos (primavera 1918, otoño 1918 e invierno 1919) y la segunda ola fue inusualmente mortal, seguramente por una mutación que tuvo que hizo que fuera significativamente más virulento. La mayoría de muertes se produjeron en 16 semanas, entre septiembre y diciembre de ese año. Prácticamente el virus de la gripe, en 24 semanas, mató a más personas que el 2º virus más mortal de la historia en 24 años, el sida.

La tabla representa la esperanza de vida media en EEUU desde 1900 hasta 1960 y el impacto que tuvo en 1918 la aparición de este virus: la bajada en 10 años de la esperanza de vida media.

La pregunta que a uno se le viene a la mente es: Si apareció en EEUU. ¿Cómo pudo causar un número tan elevado de muertes en tan poco tiempo?.

El marco histórico es la clave. 4 años antes del brote vírico ocurre un acontecimiento único en la historia de la humanidad, los países más poderosos de Europa, en tensión entre ellos por el imperialismo africano, y después del asesinato del heredero al trono de Austria, declaran la conocida como Primera Guerra Mundial, la cual duraría hasta finales de 1918.

En abril de 1917 EEUU le declaro la guerra a los Imperios Centrales en la Primera Guerra Mundial (los imperios alemán y austrohúngaro). En el desarrollo de la guerra, en primavera de 1918 surge el primer brote de la gripe, y sin saberlo, las tropas estadounidenses esparcieron el virus por todo Europa y Asia. Llevaron la guerra biológica a la WWI.

Este brote también fue único dentro de todas las gripes que han ocurrido, al contrario que las cepas comunes hoy en día, ésta fue especialmente virulenta en individuos de mediana edad, fue la primera y última vez en la historia de los virus que la mortalidad que producía en individuos mayores de 65 años era menor que la mortalidad que producía a los menores de 65 años.

La mayoría de los fallecimientos se produjeron por una neumonía secundaria, teniendo en cuenta que en 1918 no había antibióticos ni vacunas y los métodos de contención y/o minimización no fueron para nada adecuados.

Sabiendo esto, deberíamos todos hacer el esfuerzo de sentarnos y meditar unos segundos, en que el desastre a escala mundial que se podía en un principio pensar que iba a provocar la guerra, solamente fue una parte de la catástrofe que realmente sucedió. Que la guerra y el virus se retroalimentaron entre ellos.

Sobre las características que hacen a este virus tan común y tan jodid*, hablaré en un futuro no muy lejano.

Como dato extra, contar fue llamada la gripe española no porque ahí fuera especialmente virulenta, sino que al ser uno de los países que se mantuvieron neutrales en la Primera Guerra Mundial, la cobertura sobre la pandemia no estaba tan censurada como en los países en guerra.

Referencias:

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