Todo aquel que está terminando su carrera en ciencias, se debe plantear en cómo debe continuar su vida a partir de los conocimientos que ha obtenido en la universidad, lo primero en lo que uno piensa a partir de esto es en realizar un doctorado (PhD en inglés por las siglas de “Doctor of Philosophy”).

A muchos rápidamente se le quitan las ideas cuando recuerda su nota media, pero no son los únicos. Realizar un doctorado requiere muchísima dedicación, las plazas y los temas a realizar son muy limitados y, claramente, no está todo lo bien pagado que debería. Aunque estos factores varían dependiendo del país en el que se realice.

No es suficiente lo complicado que resulta hablar de trabajo con familia y amigos, la cara que se les queda alas personas que te preguntan por tu trabajo, y en mi caso, que estoy haciendo una planta transgénica, imaginad.

Sino que además, a esto se le une otro factor a tener en cuenta, y es que un estudio publicado hace poco nos da unos datos preocupantes, uno de cada dos estudiantes de doctorado experimenta sufrimiento psicológico, y un 32% está en riesgo de sufrir un desorden psiquiátrico. Otros estudios indican que puede llegar a un 50% dependiendo del país y de la disciplina que se está estudiando.

Este estudio se ha realizado en alrededor de 3.500 estudiantes de doctorado en Flanders, Bélgica. Aunque  Este tipo de estudios son difíciles de extrapolar, sobre todo a países donde el sistema de doctorado es distinto, por ejemplo, hay una diferencia importarte entre las características de hacer un doctorado en Europa y hacerlo en EEUU. Pero nos debe dar un toque de atención

Divulgacion

Estudios realizados en Universidades de Australia y Reino Unido dan resultados similares, en ellos, académicos y estudiantes de doctorando tienen mayor riesgo significativo de sufrir un desorden psiquiátrico, nunca menor del 30%.

Aunque no lo parezca, mi intención no es desmotivar, realizar un doctorado es un viaje que te enriquece intelectualmente, un trabajo a tiempo completo (y a veces más), necesario de motivación constante, que enfrenta muchas frustraciones, presión, retos académicos y personales y que te llena como persona. Es, claramente, una experiencia de vida.

Por lo cual lo mejor, a mi manera de ver, es estar preparado mentalmente desde el principio, de ser capaz de poner en una balanzas ventajas y amenazas hipotéticamente posibles, de informarse, y sobre todo, valor y mente abierta.

Una estupenda web donde ofertan doctorados por Europa, dedican una sección a comentar un poco los típicos problemas que suelen surgir y las soluciones que se les puede dar.

Personalmente, pienso que no existen 2 doctorados iguales, todos tienen sus tiempos, sus retos, sus complicaciones, su dedicación, su conocimiento, su divulgación y su manera de disfrutarlo.

Y que no decaiga la voluntad que te hizo elegir el camino que quieres seguir.

Referencias:

  • Kinman, G. (2001). Pressure points: A review of research on stressors and strains in UK academics. Educational psychology, 21(4), 473-492.
  • Levecque, K., Anseel, F., De Beuckelaer, A., Van der Heyden, J., & Gisle, L. (2017). Work organization and mental health problems in PhD students. Research Policy, 46(4), 868-879.
  • Winefield, A. H., Gillespie, N., Stough, C., Dua, J., Hapuarachchi, J., & Boyd, C. (2003). Occupational stress in Australian university staff: Results from a national survey. International Journal of Stress Management, 10(1), 51.
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