Se puede decir muchas cosas sobre la famosa serie Black Mirror, pero una cosa está clara, y es que no te deja indiferente, ese fabuloso amargor con el que te deja cada capítulo te hace plantearte si realmente ocurrirían esas situaciones, y puede consolar pensar que, aunque socialmente parece que se podría pasar perfectamente, la tecnología no ha llegado aún a ese punto… ¿O sí?. Vamos a verlo.

Adelanto que si no has visto la que personalmente me parece la mejor serie de lo que llevamos de siglo, no sigas leyendo. No renuncies a esa maravillosa magia oscura que nos ofrece. Esta publicación son todo SPOILERS.

Si bien, es cierto que hay bastantes capítulos en los que la tecnología está completamente disponible, algunos capítulos se centran casi exclusivamente en los medios de comunicación y redes sociales que ya existen, y que son perfectamente creíbles, así que podemos ser entonces protagonistas de un capítulo en cualquier momento… Hay que tener cuidado.

Puntuar a personas:

En el primer capítulo de la 3ª temporada, podemos ver como la vida de la protagonista y de muchos de sus allegados vale la puntuación que tenga en las redes sociales, y de ella dependerá su calidad de vida y sus posibilidades. Existen aplicaciones para puntuar a personas, la más conocida: Peeple. También existe una menos discreta llamada Rate Me, en cuya descripción es “Rate your friends, just like in Black Mirror”.

Clon-robot a partir de tus redes sociales:

En el 1er capítulo de la 2ª temporada, vemos a una mujer que en su desesperación, contrata a una empresa para que, a partir de las redes sociales de su prometido que murió, crear un bot que hable exactamente igual que él. Chatlike.me se encarga de hacerlo, o se encargaba, porque por razones que no soy capaz de encontrar, parece que la aplicación no duró más de un mes. ¿Volverá?.

Ganar dinero por hacer ejercicio:

Sí, existe, en menor medida que la empresa del 2º capítulo de la primera temporada, pero hay una aplicación que te da dinero si mantienes una rutina de ejercicio y comes sano, y lo pierdes si no lo consigues: Pact. Dudo que algún día sea capaz de probarla, pero según su web, es usado por todo el mundo. Aquí explican algo mejor como funciona.

Abejas-dron:

Estas simpáticas y sorprendente amigas también existen ya, Hardvard se ha encargado se crearlos, no son tan físicamente parecidos, y aún les quedan cosas que mejorar, pero en caso de que ocurra una catastrofe ecológica con las abejas, parece que su sustituto tecnológico está en camino.

Pantallas ópticas implantados en el cerebro:

Como suena, de momento sólo hay prototipos, pero se está trabajando en módulos conectados a la corteza visual que llegarían a ser capaces de crear pantallas ópticas desde nuestros ojos, sin necesidad de cascos, gafas o lentes, a lo Terminator. El cual en la serie lo utilizan tanto para la guerra, como para los videojuegos. Queda aún muchísimos años para que sea viable, primero hay que completar el Proyecto Cerebro Humano, entre otras miles de cosas.

Lentillas de realidad aumentada.

El mayor recurso de la serie, y que tanto juego da, son esos dispositivos que nos permiten visiones virtuales a tiempo real, que son capaces de grabar lo que nuestro ojo ve. Voy a hablar de 2 dispositivos distintos, uno que ya existe, y otro, que cuando exista, puede cambiar la forma de nuestra vida.

El que actualmente existe, las Microsoft Hololents, una especie de casco que da proyecciones virtuales a tiempo real, las posibilidades, usándolo como si fuera un teléfono móvil, son casi infinitas, y ya se pueden comprar. Brutal.

PERO. Incluso si esto os parece impresionante, agarraos al sofá. Si ese es el presente, las Magic Leap son el futuro, con inversores “modestos” como Google o Disney, este sistema óptimo crea la ilusión de la profundidad, imágenes proyectadas sobre un chip semitransparente de cristal con recubrimientos a nanoescala, un paso más sobre las Hololents. Para soñar un poco, recomiendo ver su web. Una futura revolución en la manera de aprender, de enseñar, de disfrutar, de descubrir y de vivir.

Sin olvidar por supuesto, que el uso que le demos depende de cada uno, el comportamiento de la sociedad es la suma de cada grano de acciones individuales, por lo que depende de cada uno que la realidad no supere a la ficción.

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