El 11 de febrero fue el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y no quería dejar pasar la oportunidad de hablar de la que, aunque no es la más influyente, sin duda es un de las mujeres que más aporta a la comunidad científica hoy día, todo una heroína: Alexandra Elbakyan.

En la ciencia, no todo es bonito y maravilloso, ni siquiera al obtener los resultados de tu trabajo y llegar a conclusiones que cambien paradigmas se acaba el trabajo, queda que ese conocimiento llegue a la comunidad científica, y ni siquiera eso es sencillo.

Si quieres publicar en una revista científica, hay que pagar. Y no cualquier cosa, dependiendo de el factor de impacto de la revista, generalmente el precio aumenta conforme más impacto tenga la revista, por poner un ejemplo, publicar un artículo en Nature cuesta alrededor de 5.000 dólares.

Y de los beneficios por la difusión de ese trabajo, te puedes ir olvidando, pues lo gana todo la editorial. Para tener acceso a sus artículos (algo imprescindible para cualquier institución que se dedique a hacer ciencia) hay que pagar tanto como si quieres acceso completo como si quieres revisar uno en concreto.

Así que de los beneficios de la difusión de todo el trabajo, del conocimiento generado y de la repercusión… los autores ganan… NAAAADAAAA.

¿Y está justificado este precio con lo que cuesta publicar un artículo? Los números no son claros y existen serias dudas al respecto. De lo que estamos seguros, es que los revisores corrigen por amor a la ciencia, literalmente, porque cobrar, no cobran.

Aunque hay que decir, que últimamente empiezan a ponerse de moda las editoriales que tienen un libre acceso de todas las publicaciones, aquí nuestra heroína da un paso más.

Alexandra Elbakian es la fundadora de Sci-Hub, santuario del conocimiento, templo de los papers. Alberga aproximadamente unos 50 millones de artículos científicos, y su acceso, bien sencillo, cada artículo que se publica tiene un identificador único (DOI), como un DNI, solamente hay que ingresar el DOI, y en segundos lo tienes.

Esto nos soluciona la vida a cientos de organismos de distintos países que no tienen dinero para tener el acceso indispensable para trabajar en ciencia, como a miles de personas a título personal, como los que tenemos que buscar artículos desde casa, para ver qué publicar en el blog…

Si bien, la labor social que cumple es exquisita e imprescindible, también hay que decir que es ilegal, y que por ello el gobierno de EEUU le cerró varios dominios. Así que queda en la conciencia de cada uno el uso que se le quiera dar a esa página.

La mía está bien tranquila. Y la mayoría de los artículos que uso son de ahí. Salud y larga vida.

Referencias:

– Elbakyan, A., & Bohannon, J. (2016). Data From:‘Who’s Downloading Pirated Papers? Everyone. Dryad Digital Repository.

http://www.nature.com/news/open-access-the-true-cost-of-science-publishing-1.12676

– https://www.xataka.com/investigacion/sci-hub-el-pirate-bay-de-los-papers-cientificos-que-vive-en-la-deep-web

Anuncios